COMO SER TORERO

1.- Los grandes toreros de la historia tenían un secreto común. Nacieron imbéciles, en el seno de familias de imbéciles. Si quieres llegar a algo tienes que tener esa suerte. ¿Como saber si eres lo suficientemente imbécil? Se aprecia en detalles como los siguientes:

- Te corres de gusto cuando juega la selección, y te cabreas siempre que pierde.
- El único himno que te conoces más que el español es el “cara al sol”
- Tu padre luce banderitas de España con un águila por toda la casa, encima de la TV, en cuadros, en pegatinas en el coche...
- Tu cociente intelectual es menor de 80.
- Desprecias a los animales casi tanto como al sexo femenino
- Adoras la violencia, las películas de tiroteos y hostias a mansalva son lo tuyo. Ya para relajarte, cine de barrio.
- Crees que el que te lleve la contraria en uno de estos puntos es gay, cosa antinatural para ti.
- Te la pone dura ver a Jesulin maltratando animales. Algún día querrías llegar a ser como él, y poder grabar también un disco.
- Eres profundamente religioso, ya que tienes muy claro que Dios te ama sobre todas las cosas, incluido animales, vecinos, rojos de mierda, y gente que te cae mal en general.

2.- Debes dejar los estudios para dedicar tu vida a la tauromaquia. Cultura y afición al “arte” de los toros son incompatibles. Una pena, pero tu sabes cual es tu prioridad en la vida. Lo superarás. En la ignorancia está la felicidad y no cabe el arrepentimiento.

3.- Hay dos formas de llegar a torero famoso. Uno: ser de familia ya famosa con precedentes toreros, o bien, ser un idiota de interés para la prensa rosa. En el primer caso ya lo tendrás todo hecho; en el segundo basta con ligarte a una famosa. Si cumples ambos requisitos además podrás maltratar a tu pareja, lo que aumentará tu caché como buen macho español. Eso es lo principal. Lo de torear es lo de menos.

4.- Échale chulería española. Se altanero, siéntete importante, superior. Demuestra a que clase perteneces. Usa palabrería nazi como “casta”, “linaje”, “nobleza” que demuestren que tu has nacido por encima de la mayoría de la gente. Has nacido para enfrentarte al toro. Eres un valiente y la gente te admira, a ti y a tu subnormalidad.

5.- Cómprate un traje de torero. La plata y el oro han de lucir. Solo alguien como tu puede llevarlos. La gente en la plaza se fijará en eso, no en que debajo del oro y la plata hay un hortera enfundado en unas mallas apretadas marcando paquete con las que cualquiera querría que se lo tragase la tierra por un sentimiento de ridículo espantoso... (todos excepto tu, claro)

6.- Presume de amante de los animales. Di que sin la gente como tu (descerebrada), la raza del toro de lidia no existiría. Gracias a ti esa raza se ha conservado y destinado a la tortura y exterminio continuado, sin que la extinción del pobre animal frene nunca las ansias de sangre animal de buenos españoles como tu, que aman la “cultura” de su país al tiempo que se llenan los bolsillos de dinero de cientos de fascistas que defienden esta estúpida tradición.

7.- Como puyazo final, y para que tu nombre se recordado por siempre (como manolete, que en paz no descanse), muérete en el ruedo. Muérete bien muerto como jamás te habías muerto. Deja que ese noble animal te perfore con sus astas y verás la luz que te lleva al más allá mientras tu nombre queda grabado entre los de los grandes “matadores” (que hermosa palabra, tan diferente a la de “asesinos”...). Descansarás en paz, al igual que todos los seres vivos que has torturado y asesinado, cuya vida valía más que la tuya.

Ahora si que eres el más grande (H.P.) entre los grandes!